Ser un buen padre después de una separación

Por Jonathan Lorenzo
#papátodoterrenord

Cada día son más las parejas separadas, incluso nos atreveríamos a decir que el número de familias compuestas por papá, mamá e hijos sorprendería a muchos.

Ante esa realidad, de alguna manera u otra, los adultos hemos adquirido experiencia en el tema y es porque todos tenemos un familiar o conocemos a alguien que ha atravesado por ese proceso o quizás nuestros padres lo vivieron, puede que incluso nosotros mismos lo hayamos experimentado en carne propia.

Son muchos los padres que en el momento que se separan de su pareja se alejan de los hijos. Un divorcio no debe cambiar la calidad en la relación con los niños. Papá debe ser un padre presente aunque ya no conviva con sus hijos. Que quede claro: el papá es tan importante como la mamá para el desarrollo del niño.

Después de una separación existen varias limitaciones para el acercamiento de los padre e hijos como es; desde el regimen de visitas hasta las distancias que puede haber cuando un padre se muda a otra ciudad o estado. Otro de los impedimentos para que la relación padre-niño no prospere, en algunos de los casos, es la actitud de la madre.

“Con frecuencia, luego del divorcio, las madres están enfadadas, a veces por una buena razón y otras no. Pero muchas de estas madres no se dan cuenta cuánto están dañando a sus hijos por hablar mal del padre o limitando el rol de su ex en la vida de sus hijos”, explica Sacks.

Varios estudios establecen que los padres juegan un rol muy importante en el desarrollo de sus hijos, incluyendo los divorciados.

Cuando los padres que no viven con sus hijos se involucran en sus vidas, sobre todo si son adolescentes, la tendencia al abuso de sustancias, la violencia, el crimen y el absentismo escolar, disminuye notablemente, señaló la investigación publicada por la revista Child Development.

Para fortalecer los lazos con nuestros hijos debemos tomar en cuenta varias recomendaciones como son : Involucrarse en sus actividades extra escolares, demostrarle a tu hijo que es importante para tí.

Responde sus preguntas claramente. No hay peor idea que escapar a alguna pregunta difícil o hacerse el distraído. Habla, habla y habla. Pregúntale cómo va en la escuela, cuál es su mejor amigo, qué quiere ser cuando sea grande. Tómate el tiempo para saber lo que a tu hijo le gusta, siente y piensa.

Darle amor a nuestro hijos y compartir con ellos es garantía de su buena salud emocional. Recordar que aunque te separes de tu pareja, jamás dejarás de ser padre y ellos jamás dejarán de ser tus hijos.

Jonathan Lorenzo
#papátodoterrenord